A unos pocos kilómetros de San Francisco se sitúa la Falla de San Andrés... Caprichos de la Naturaleza para los humanos, la vía de escape para la oscuridad y el mayor problema terrenal para los que habitan la bóveda celeste... Décadas atrás los grandes señores de la innombrable pesadilla pudieron salir, décadas atrás todos ellos se unieron con el fin de utilizar sus dones para abrir el portal... El resultado fue la ola de catástrofe que la Humanidad conoce como "Él ultimo de nuestros días"...

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Caleb Aztore

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Caleb Aztore

Mensaje por Caleb Aztore el Dom Nov 14, 2010 7:23 pm

Caleb Aztore


Datos personales:

-Raza: Ángel Caído

-Edad: 29 Años

-Edad real: Desconocida

-Don: Rapidez Sagrada

-Actividad: Estudiante en Biotecnologia y asistente en un laboratorio de investigación

-Nacionalidad: Estadounidense

-Orientación sexual: Heterosexual

Descripciones:

-Descripción física: Mide 1.80. De Cuerpo atlético y exelente estado, Caleb es un joven apuesto. Sus ojos negros y su pelo de igual color lo hacen una persona interesante a los ojos de los demas.

-Descripción psicológica: Desde el momento de su caida Caleb jamás logró olvidar a la mujer que alguna vez amó y causó su caída. Su sufrimiento lo convirtió en una persona solitaria que rara vez se relaciona con los seres humanos. No los odia, no los respeta, solo convive con ellos intentando no llamar demasiado la atención. Caleb no odia a Su Creador ni lamenta su destino, sólo no logra comprender como su amor por una Humana pudo ser tan malo para los designios sagrados. Las dudas lo atosigan, causándole grandes frustraciones y dolores de cabeza al no lograr llegar a una respuesta a sus preguntas ni descubrir que hacer con su vida. Es un personaje bastante parco, y raras veces sociable. Disfraza su falta de deseo a la hora de entablar una simple charla, con timidez, lo que lo hace incluso más atractivo a los ojos de las mujeres humanas. Se escuda detrás de su cerebro y utiliza la indiferencia para salir de situaciones complicadas. Duda mucho volver a enamorarse, la imagen de Juliet aparece cada vez que cierra los ojos, pero los cuerpos de las jóvenes humanas no pasan desapercibidos a sus ojos.


-Familiares: -


-Historia:

La música tecno no era la favorita de Juliet, aun así, el fervor de la fiesta la obligaba a moverse y bailar frenéticamente entre todos los jóvenes de aquella disco de San Francisco. Mientras movía sus delgadas caderas de manera sensual, los hombres del lugar se estremecían y se agolpaban a su alrededor, y no era para menos pues ella era sin lugar a dudas una mujer hermosa. Su amarronado cabello largo y ondulado llegaba hasta sus blancos hombros color leche. Sus ojos verdes brillaban en aquella oscuridad y sus labios rojos, que repetían las letras de algunas canciones que sonaban esa noche, eran sencillamente exquisitos.

Habían pasado más de 4 horas de baile continuo, a ella le encantaba bailar casi tanto como cantar. Sin dudas algún día llegaría a ser una gran famosa- pensaba Caleb mientras la observaba desde la oscuridad. Lo que él hacia estaba decididamente prohibido, un angel guardián debía protegerla desde los cielos, ayudarla sutilmente y acompañarla durante toda su vida para darle fuerzas en todos los momentos difíciles que tenga que afrontar. Porque el camino de la vida, aquella otorgada por Dios, era un difícil sendero de pruebas de fe que un humano sin una sutil ayuda divina difícilmente podría superar.

Los peligros de la vida eran, por ponerlo en palabras simples, muy complejos y arduos de explicar. Los Ángeles Guardianes debían cumplir su trabajo desde los cielos y no interferir en la vida de los humanos. Caleb sabía esto muy bien ya que no era su primer misión como guardián. Aun así, algo en su interior se despertaba cuando este escuchaba la voz de la bella Juliet. Cuando las plegarias llegaban a sus oídos por las noches cuando la joven rezaba, cuando lloraba pidiendo ayuda, en los momentos que reía y agradecía, cada sutil gesto que hacia, como respirar o pestañar simplemente lograban fascinarlo, hacerlo sonreír.

Era simple: Caleb estaba enamorado y no permitiría que nada malo le pasara a su protegida.

Desde hacia varios días había visto como un pervertido la seguía y la espiaba de sol a sol. La forma de mirarla de ese asqueroso psicópata lograba que su odio hacia él creciera más y más. No permitiría que Juliet muriera, no importaba que este fuera su destino ni que supiera que no le correspondía intervenir esta noche. Pese a no comprender porque deliberadamente se había decidido la muerte de ella, él no permitiría que sucediera.

Cuando el sol comenzaba a asomarse, a eso de las cinco de la mañana, y la fiesta aún continuaba para todos, excepto para Juliet quien se preparaba a volver a su casa. En el momento que salió por la puerta y comenzó a caminar, el pervertido de rubios cabellos que la había estado observando siguió sus pasos, y sin que ninguno se diera cuenta, Caleb iba tras de ellos con ojos furiosos, dispuesto a proteger a su enamorada.

Cuando el acechador tomó por la cintura a la agitada joven, quien sorprendida quiso gritar para zafarse, las sucias manos del hombre taparon su boca e impidieron sus movimientos con una fuerza casi animal, fruto de la excitación que le producía el tenerla tan cerca. En menos de un segundo, una fuerte ráfaga, única evidencia de movimiento, pareció arrojar al asqueroso sujeto hacia el centro de la calle. Eran los poderes de Caleb, quien con gran velocidad golpeó al psicopata sin que éste notara su existencia. El impacto tuvo como resultado que el malhechor terminara con varios huesos rotos y sin duda algún que otro órgano vital comprometido. Cuando Juliet se recuperó y tomó conciencia de lo ocurrido observó perpleja al ángel que se encontraba a su lado mostrando sus grises alas desplegadas y el puño extendido, lo que demostraba que había realizado el golpe.

En el instante que Juliet captó los negros ojos de su salvador, vió en ellos una gran tristeza. El ángel observaba hacia el vacío con aire pensativo. Una vez ya casi calmado, plegó sus grises alas en su espalda y colocó sus brazos al costado del cuerpo.
-Gracias…eres… ¿eres un ángel?- preguntó Juliet débilmente.

Cuando las palabras llegaron a oídos de Caleb este se estremeció y volviendo en sí, inclinó su cabeza y la observó sonriente pero antes de que pudiera decir algo, el Arcángel Rafael, a quien servía apareció en escena.

-Caleb… No pensé que fallarías en la prueba- dijo con aire decepcionado, pero sin dejar de lado su típico timbre de superioridad.

-¿Prueba? –preguntó Caleb confundido, mientras Juliet observaba la escena perpleja, pasando sus verdes ojos de un ser sobrenatural al otro.

- Así es, la chica debía morir para poder demostrar que tú no habías sido corrompido por las emociones humanas. Veo…-suspiró casi teatralmente mientras posaba su mirada en la chica- …tristemente que has fallado, mi querido Caleb, conoces las reglas: serás desterrado y no volverás a ser uno de los nuestros-el tono del superior del Coro era tajante.

Las manos del Arcángel se posaron sobre los hombros de Juliet, atrayéndola hacia sí, en un gesto casi erótico, si ambos seres hubiesen sido humanos Podía verse en los ojos de la humana, que estaba bajo el influjo del aura del ser. Estaba casi ausente, como fuera de sí.

- Acepto mi error-respondió Caleb, apretando con furia sus puños, casi clavándose las uñas en las palmas-Pero pido clemencia por Jul…la Humana, ella no merece ser parte de esto-agregó finalmente, incapaz de mirar a su superior a los ojos

-La humana morirá y tú serás desterrado-contestó tajante el Arcángel mientras, chasqueando sus dedos, llamaba a dos querubines de aspecto regordete.

Hablando en latín, ordenó que se llevaran a la joven inconciente y cumplieran el destino que le esperaba a Juliet, no tuvo que decirlo en voz alta, tanto los sirvientes angelicales como Caleb, sabían lo que iba a suceder.

-¡No! ¡No, Señor por favor! ¡Perdone a la humana!-gritó, casi aullando de dolor, y extendiendo una mano en dirección a la chica, quien estaba en trance.

-Ay, Caleb, Caleb-murmuró casi sonriendo Rafael, mientras posaba una mano sobre el hombro de su subordinado-Mira lo bajo que has caído, hijo mío. Tan emocional, tan…humano-agregó con desprecio, entrecerrando los ojos.

En el mismo momento que los regordetes querubines desaparecieron con Juliet, dejando tras de sí una estela dorada, Caleb sintió como era transportado casi étereamente hacia el Cielo, por el simple toque de su –ahora- odiado mentor.

El firmamento, plagado de estrellas y alguna que otra nube violácea, de pronto fue surcado por una estrella fugaz. Una tormenta casi salvaje se desató para cubrir los hechos, pero lo que los humanos creían que fue el primer trueno de muchos, era en realidad el grito de odio y dolor que el nuevo ángel caído profirió antes de estrellarse contra la tierra.

Sin un réquiem, sin nadie que lo viera, pero si con alguien que la llorase, la humana murió y unas plumas grises cayeron sobre el cuerpo de Juliet, quien yacía muerta en alguna parte del mundo.

Una vez llegado a la Tierra de los Humanos, Caleb comprendió que la raza a la cual otrora estaba destinado a proteger, muy poco parecían merecer semejante cuidado y esmero divino, cuando ni siquiera ellos mismos tenían un gesto mínimamente amable entre sus pares.
Pronto consiguió un trabajo en Las Vegas, lugar donde había caído, con el cual se costeó los estudios de Biotecnología, después de todo, era la carrera idónea para alguien que ya una vez fue contra los designios divinos. Caleb quería demostrar que la vida no era sólo un don de Dios, sino que un simple ángel caído como él, castigado a vagar entre los hombres, también podía hacerlo.

Gracias a su dedicación, arduo trabajo y prestancia, consiguió una importante beca subvencionada por un laboratorio líder en Biotecnología, y gracias a ella, debió mudarse a San Francisco.


Otros Datos:


-Nivel de adquisición: Medio


-Vehículo: Con su poder, pero además cuenta con una moto BMW s1000rr
Spoiler:

-Enfermedades: -


-Antecedentes: Enamorarse de su protegida y desobedecer órdenes directas divinas.


-Manías y Fobias Cuando está nervioso, peina incesantemente su cabello hacia atrás, suele mordisquearse las uñas y caminar cómodamente descalzo.


-Gustos: Nada en particular, los estudios,las artes marciales y arreglar su moto y correr sin que nadie note su presencia gracias a su poder sobrenatural.


Religión: No definida.


Habilidades: Es un hábil combatiente cuerpo a cuerpo y pese a su escaso uso, debido a preferir su velocidad, Caleb es un excelente piloto de motos


Mascotas: -


Estudios y Idiomas: Actualmente, está en el 3era año de la Carrera de Biotecnología en la Universidad de San Francisco.
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Caleb Aztore

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Re: Caleb Aztore

Mensaje por Samantha Gilmore el Dom Nov 14, 2010 7:45 pm

Neutral pobrecito!!! no se si darte la bienvenida o mis condolencias Sad

BIENVENIDO MUCHACHITO!!!
ya te asigno color y rango


off* que bueeeena historia O.O
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Samantha Gilmore

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